Ahora que paso horas y horas investigando la vida de algunos escritores para niños, descubro frases como "indispensable para la formación del niño", "esencial para la educación primaria", "referente obligado para los niños", "lectura obligada para...", etc. Frases que no distan mucho de quienes pasan la sobremesa 'regañando' al vecino por no haber leído X o Z libro. Hoy, leyendo una entrevista a Ema Wolf publicada en la revista Vagón literario hallé una respuesta -y una luz y un poco de humildad-. Transcribo literal:
Gran lectora desde tu niñez, ¿piensas que hay libros que son indispensables para los niños?
No sé si en mi niñez fui una gran lectora o apenas una lectora de muchos libros, que no es lo mismo. En cuanto a si hay libros indispensables, no sé. Los libros se vuelven indispensables después de que uno los leyó, no antes.
Después de haber leído Moby Dick podés descubrir que para vos era un libro absolutamente necesario. Creo que ninguno lo es a priori, y menos para todos. Puedo, más modestamente, recomendarle a un chico un libro que yo considere bueno; debo hacerlo, porque a esta altura de mi vida yo soy una lectora más entrenada que un chico de diez años, y tengo argumentos para sostener una recomendación. Pero me parece autoritario, hasta arrogante, pensar que un libro es indispensable para él, que debe leerlo sí o sí. Hay mil motivos por lo que el libro puede no interesarle siquiera al niño y todos son respetables, desde cuál es su estado de ánimo en ese momento hasta razones más generales derivadas del contexto cultural de ese chico.